EL INCIDENTE DE JACA

Por Manuel Borraz Aymerich.
y Carlos León Martínez.

En el boletín "Papers d´Ovnis" (CEI), nº 24 (abril-junio 2001, 2ª época), apareció un artículo firmado por M. Borraz Aymerich con el título "Notas sobre el incidente de Jaca del 7/9/76". Al comienzo del mismo explicaba que lo que se planteaba era una discusión basándose en otro artículo que, sobre el caso, había aparecido anteriormente en el boletín "Stendek" (nº 46 diciembre 1981, pp. 7-13 y portada) bajo el título, un tanto peculiar, "Encuentro con un agnópteno en las proximidades de Jaca" y escrito por el "Colectivo LAU".

Para aquellos que no lo recuerden, haremos un resumen del caso, que podría ser como sigue: "El día 7 de septiembre de 1976, aproximadamente a las 06,00 horas, el matrimonio formado por Dña. IRENE REINE ARAGUAS y D. JOAQUÍN LORENZO DE LA CUESTA, salió de su domicilio en la localidad de Jaca (Huesca), para dirigirse a Zaragoza a efectuar una visita médica. Viajaban en un coche SEAT 600 de su propiedad.

Cuando se encontraban a la altura del cementerio de Jaca, en la carretera N-240, vieron, en el cielo, una cosa redonda que les pareció la Luna, por lo que no le dieron importancia. Sin embargo la esposa asegura que su marido estaba, a partir de ese momento, más pendiente de aquello que de la carretera.

De repente el objeto se dirigió, rápidamente, hacía el río Aragón. Después, se dividio en dos partes, una con la apariencia de un paracaídas y la otra redonda y, esta última, se desplazó velozmente hacia los testigos, quedando sobre la cuneta izquierda a unos 100 mts. de ellos y a unos 20-30 mts. de altura.

Ante tales maniobras y con el lógico temor, el conductor frenó y puso la marcha atrás para alejarse del objeto. En ese momento vio que se les aproximaba un camión por detrás. Acto seguido los dos objetos se volvieron a unir en uno solo que partió, a gran velocidad, hacia arriba.

Al llegar el camión junto al coche, el matrimonio y el camionero se apearon para comentar lo que habían visto. Después emprendieron juntos el viaje.

La investigación permaneció durante años paralizada ya que, si bien el testimonio de los componentes del matrimonio estaba disponible, no lo estaba el de la persona que conducía el camión y sin cuya declaración el caso quedaba incompleto.

Gestiones realizadas por C. León Martínez dieron como resultado que el conductor del camión, cuando se había perdido la esperanza nos enviara, cumplimentado el 31-08-2000, el cuestionario que le habíamos enviado y que revela lo siguiente: "Que D. Fernando Ascaso Jarne, natural de Binacua (Huesca) y vecino de Jaca, salió de esta localidad hacia las 05,50 horas por la carretera N.240 conduciendo el camión de la empresa para la que trabajaba y al llegar al kilómetro 284 vio, delante y alto, lo que pensó que era la Luna. En ese momento vio venir un coche que circulaba, marcha atrás, hacia él. Ambos vehículos pararon y, del coche, descendió un matrimonio que, muy asustados, le dijeron que acababan de ver un objeto que desde el cielo se les había echado encima después de haberse dividido en dos objetos distintos".

El camionero vuelve a mirar al cielo y se da cuenta de que lo que había visto antes no era la Luna (sic).

Las tres personas, muy asustadas, deciden continuar el viaje juntos y emprenden la marcha, pero el objeto, que estaba muy alto, aparece en segundos sobre la carretera, lo que hace que los dos vehículos paren de nuevo. Entonces el objeto empieza a subir, lentamente, y una vez en el cielo comienza a desaparecer, empezando por la parte de abajo, hasta desaparecer por completo. Cuando hubo desaparecido, los viajeros continuaron viaje sin más incidentes.

La cuestión clave sigue siendo la misma. A pesar de que la Luna debía ser bien visible por donde se observó el OVNI, nadie indica haberla visto (el camionero confirma expresamente este punto, al tiempo que señala las buenas condiciones de visibilidad) y, sin embargo, todos afirman que lo que vieron era, en cierto modo, "algo que parecía la Luna" (en palabras del mismo testigo)... ¿No será la propia Luna, después de todo?.

El testigo en cuestión describe una esfera luminosa anaranjada cuya luz, "similar a la luz de la Luna" no molestaba demasiado a la vista. Sólo vio un único objeto, que no se dividió en ningún momento. De hecho, no hace referencia a ninguno de los elementos anómalos que figuran en la descripción dada por los otros testigos, como la forma "ovalada" inicial o el aspecto posterior más complicado. Se diría que fue el gran tamaño aparente de la Luna cercana al horizonte (una conocida ilusión perceptiva) lo que le sorprendió desde un principio ("me extrañó porque era más grande de lo normal" [para ser la Luna]). Y eso a pesar de que el testigo algo sabía de este peculiar efecto: "cuando le vi estaba muy alto, tenía el tamaño de la Luna cuando se pone en el horizonte, que tiene mayor tamaño...".

Aunque el informe de la investigación del "Colectivo LAU" situaba el suceso hacia las 05,15 horas, teníamos la sospecha de que, si la hipótesis lunar era correcta, la observación se habría producido más tarde. La Luna estaría más baja y, además, sería más probable la coloración anaranjada. La posibilidad cobra fuerza, pues el tercer testigo sitúa su observación -que habría durado 3 ó 4 minutos- entre las 05,50 y las 06,00horas (o las 05,30 y las 06,00 horas, según indica en otra parte). Por otro lado, el matrimonio también indicaba las 06,00 horas en la entrevista que publicó la prensa del día siguiente (¿"Noticiero de Aragón"?). A las 06,00 horas, la Luna se encontraba en un acimut de 255º (dirección OSO, aprox.) y su elevación sobre el horizonte era ya de sólo unos 4º.

Ya hemos mencionado la extrañeza inicial que suscitó en el testigo la visión del objeto. Lo comenzó a ver al entrar en una recta que hay antes de llegar a un pequeño cambio de rasante, saliendo de Jaca con dirección a Pamplona. A continuación veremos cómo el contacto con los otros testigos debió acabar de inquietarle y las "evoluciones" posteriores del OVNI habrían venido a dar la puntilla, provocándole "el mayor susto, miedo y pánico que he sentido en mi vida". El testigo relata lo siguiente: "Cuando llegué, a divisar toda la recta vi un coche que venía marcha atrás y al ver el camión paró era un matrimonio que estaban muy asustados y me contaron que les había aparecido un objeto que se había dividido en dos partes y que lo tuvieron muy cerca. Yo volví a mirar y me di cuenta que no era la Luna y les convencí para seguir el viaje pues no querían continuar. Al reanudar la marcha, con un poco de respeto y mirando al objeto más que a la carretera, estaba muy alto pero en segundos apareció en la carretera, paramos otra vez muy asustados y empezó a subir lentamente, se fue ocultando por la parte de debajo y desapareció sin dejar rastro".

Obsérvese que según este testimonio- que no confirma directamente el presunto famoso abalanzamiento del OVNI sobre el coche-, el objeto continuó viéndose mientras camión y coche retomaban el camino juntos, e incluso protagonizó un "descenso" sobre la carretera. El camionero indica que la bola, de unos 5 mts. de diámetro, llegó a situarse a unos 100 mts. de distancia y a unos 2 mts. de altura sobre el suelo. La desaparición definitiva del fenómeno tendría lugar instantes después y de una manera que evoca ineludiblemente algunas puestas de Sol (o de Luna): "...se empezó a ocultar por la parte de debajo, se quedó como media naranja y desapareció sin dejar rastro de nada";..."parecía como si subiera una cortina ocultándole siempre de abajo arriba".

Como hemos visto, este tercer testigo también hace referencia a evoluciones del objeto: "el movimiento del objeto fue de descenso, se detuvo a 2 m del suelo, unos segundos y ascendió hasta la altura inicial", desapareciendo poco después. La clave pudo estar en los aparentes cambios de tamaño que apreció el testigo: "...en pocos segundos se apreciaba cómo se aproximaba y aumentaba de volumen..."; "la velocidad tenía que ser muy fuerte, por la forma en que aumentó y disminuyó de volumen, según descendió o ascendió". Cambios de tamaño que pudieron venir sugeridos por cambios de luminosidad, de perspectiva, etc.

En definitiva, el testimonio del camionero afianza la sospecha de que el fenómeno que se cernió sobre la carretera a la salida de Jaca, atemorizando a los tres observadores, no era otra cosa que la Luna.@

 

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